Guía Pantone de la piel humana

Hoy he recibido por correo el último número de National Geographic.

Hace muchos años que colecciono esta revista. Bueno, en realidad no la colecciono, solo estoy suscrito. Cada mes recibo un ejemplar, lo ojeo, leo lo más interesante (siempre hay algún reportaje fascinante), admiro las fotos y luego lo amontono. O lo dejo por ahí, en cualquier sitio. En la mesita del salón, en el cuarto de baño. En el revistero, por supuesto. A veces incluso en la cocina. Sigue leyendo

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El cuento que salió de la nada

“He leído en un libro que en el principio no había nada. Ni siquiera el principio mismo, porque lo que no ha empezado no es. No puede ser.

“Luego, por alguna razón, por alguna causa desconocida, hubo una oscilación. Tal vez cayó una gota en la superficie del universo y generó una onda. Tal vez alguien dijo “hágase la luz”, y la luz se hizo. O no. Sigue leyendo

Cuando sea mayor quiero hacer una campaña como esta

Acabo de encontrar este vídeo en internet y me ha dado tanta envidia que no he podido resistirme a compartirlo de inmediato. Se trata de una campaña  para prevenir suicidios y accidentes en el metro del Melbourne, hecha por McCann. Cuando sea mayor, cuando haya aprendido solo un poco más, quiero hacer una campaña como esta. Crear un mensaje que todos quieran ver y compartir. Que se les quede pegado y no puedan parar de repetir, y que además les deje una sonrisa en los labios. Y eso que les está amenazando de muerte…

La canción es pegadiza, la animación deliciosa… y la web pues bueno, echadle un vistazo y luego me decís: dumbwaystodie.com

Unos cracks, los de McCann!

(Casi) cuatro horas con Emilio Duró

Emiio Duró antes de comenzar la conferencia en el Artium

Hoy me he acercado a Vitoria, al Artium, a la conferencia (o lo que sea) que ha dado Emilio Duró. “La gestión de la ilusión en tiempos de crisis”, creo que decía en la invitación que recibí hace unos días de la Federación de Asociaciones de Comercio de Álava. Un buen título; con los tiempos que corren, a todos nos vendría bien un poco de ilusión, ¿no? Sigue leyendo

Segunda etapa: Zubiri-Pamplona

¿Por qué los peregrinos madrugan tanto? A primera vista podría parecer que las 5:45 es un poco demasiado temprano para levantarse, incluso si tienes intención de caminar antes de que el sol llegue a su esplendor. Pues no. La razón de que se madrugue tanto es que no hay quien aguante los ronquidos. Lo de esta noche ha sido del todo memorable, un concierto de los más potentes que recuerdo. Así que antes de las seis ya estábamos desayunando en la calle.
Después de mucho dudarlo, Lurdes no se ha animado a enviar la mochila hasta Pamplona por Jacotrans, así que hemos redistribuído la carga (es decir, he cargado mi mochila con todo lo que cabía) y nos hemos puesto en marcha a las siete menos diez. La operación ha tenido éxito, porque mi compañera iba mucho más ligera. Tanto, que se ha arrancado a bajar corriendo casi todas las cuestas que hemos encontrado. Con lo que hemos adelantado a casi todos los peregrinos que habían salido antes que nosotros, y hemos llegado los segundos a Pamplona (tomayá!), a eso de las doce y diez.
La etapa, de 22 km., ha sido muy bonita, con tramos junto al río y otros en senderos aéreos, con unas preciosas vistas, y pasando por algunas aldeas de casas rehabilitadas con mucho gusto. Como siempre, lo peor han sido los últimos kilómetros, que parecen no acabar nunca. Especialmente desde Villaba, una población preciosa, pero larga, larga. Y Burlada después, que ya es ciudad y parece que has llegado a Pamplona, pero no, todavía falta… Uf!
Por fin cruzamos el puente de La Magdalena, subimos por las murallas y llegamos al casco viejo y al albergue. Precioso, por cierto. Un antiguo convento Jesuíta, creo, reconvertido recientemente. Una ducha, un pequeño paseo por el casco viejo para localizar un sitio donde comer, una siesta… Y como nuevos. Por la tarde más paseo, bocata y fruta para cenar, y a la cama, que mañana hay que volver a andar.